Rocío Carrasco está desgranando por capítulos el culebrón en el que se ha convertido su vida. Ha decidido revivir el pasado, levantar alfombras, limpiar a conciencia y tirar la basura, que no sólo desahoga sino que deja el alma escamondada y renovada para partir de nuevo sin volver la vista atrás. ¿Es tan difícil de entender?
¿No es ético cobrar “una indemnización en diferido” a una cadena que lleva por ahora ¿20 años? vapuleándote ante una audiencia abducida. Ganando y haciendo ganar dinero a espuertas a las mentiras, falsos testimonios, rumores, insinuaciones, crueldades y miserias ?.
En caso de que lo haya hecho, poco me parece aunque haya sido mucho, porque el dinero no borra ni repara nunca el dolor, el daño y la injusticia recibida.
Sus palabras han sacado de los armarios muchas conciencias que estaban dormidas. Una de ellas la de Javier Sardá que ha convertido un drama en un enredo que le ha devorado. Se resume en: Dices, te desdices y atacas. A pequeñas dosis, poquito a poco, manejando la intriga, las contradicciones, el dolor ajeno. Como complice, el miedo.
Y así se ha ido tejiendo…
Jueves 25-03-2020…“Yo no tengo ninguna duda de que Antonio David trató fatal y maltrató psicológica y no sé si físicamente a Rocío Carrasco, segurísimo” “En los procesos judiciales, y esto es un poco espantoso lo que voy a decir, que no se haya podido acreditar no quiere decir que no se hayan producido” RC ES UNA VÍCTIMA DE MALOS TRATOS
Viernes 26… “Xavier Sardà se retracta completamente de las palabras que dijo ayer, que fueron muy desafortunadas y que no hay ninguna sentencia y quería que lo especificara”. Laura Fa en Sálvame. PERO NO LA AVALA UNA SENTENCIA
“Y yo creo que Rocío Carrasco tiene todo el derecho de decir todo lo que está diciendo. Pero quiero introducir un matiz. Si una mujer quiere hacer justicia, romper el silencio, poner en su sitio a su ex, que le despidan de Telecinco... La pregunta es, si no cobrase, ¿también lo diría? Yo no digo que sea falso, lo que pregunto es si lo dice porque hay una contraprestación económica” YO LA CAGUÉ PERO... ELLA COBRA
Si yo hubiera dirigido este culebrón el proceso interno del protagonista sería así… .-Las declaraciones de RC remueven el pasado y actualiza los recuerdos de JS en “Crónicas Marcianas y los verbaliza” ¿Complejo de culpa? .-Pero se da cuenta que no ha medido bien sus palabras y el miedo a una demanda de su aventajado pupilo, le obliga a desdecirse. .-Necesita justificarse y devalúa los hechos por una razón crematística.
Y digo yo JS… De qué estabas hablando ¿de malos tratos o de dinero? ¿El dinero resta veracidad a unos hechos y a tus palabras? ¿Puedes demostrar que ella pidió dinero a cambio de sus palabras?¿Puedes demostrar que ella ha exigido que despidan a su ex? ¿Por qué conviertes en verdugo a quien es víctima? ¿Por qué revictimizas a una mujer?
Desdecirte te lo podías haber ahorrado acudiendo a ratificar tus palabras a un juzgado, y así, ayudar a que desaparezcan los obstáculos que ha encontrado para que se la escuche, se la juzgue y se sentencie sin prejuicios y sin perjuicios. Todavía estás a tiempo, si consigues superar el miedo, para que las sentencias y la justicia vayan de la mano. Las mujeres no queremos hacer justicia, queremos que nos la hagan. Puede que las palabras no salven pero el silencio condena. Y tú, lo sabes.
“Nunca debiste cruzar el Mississippi Era mucho más salvaje que tú Nunca la venganza te curó los años difíciles Es más caprichosa que tú”
Pero lo cruzó y al otro lado del espejo encontró crueldad, utilización, humillación, locura y desenfreno que la en-Venenó y destruyó para siempre.
Era 1995 y Tele5 puso en manos de Pepe Navarro “Esta noche cruzamos el Mississippi”, el comienzo oficial de la telebasura en España. Dos años de experimento fructífero del primer 'late night’ en el que el escándalo y la audiencia iban de la mano.
Pasó el testigo a Javier Sardá y sus “Crónicas Marcianas” . El terreno lo tenía abonado y sólo había que regarlo bien para tener una excelente cosecha que le duró ocho años.
Escogió como colaboradores a lo mejor de cada casa y elevó a los altares a personajes que nunca habrían soñado con pasar a la historia de la televisión por ser ex de algo, de alguien o pertenecer al grupo de los desheredados de la vida, pobres infelices buscados y exprimidos a conciencia.
“Tómbola” fue más de lo mismo, pero pagado por las cadenas autonómicas con dinero público y, para que se notara este detallito, eligieron periodistas de los de verdad, con título, para interrogar sin piedad a un invitado que, por cobrar, aguantaba todo.
Y el salto definitivo lo da “Sálvame”. Nutrido por el “tomatero” JJ Vázquez y los herederos de estos y otros programas que le siguieron y que “han mejorado” con los años.
Un programa en el que a diario se escoge una víctima principal, que ocupará la mayor parte del programa, y varias víctimas secundarias, elegidas entre su propia bancada o ajena a la misma y…comienza el espectáculo.
Poco a poco van descubriendo y alargando la acusación que cae sobre ellos en forma de cotilleos, informes, noticias, se dice, se habla, se comenta que documentan con el vídeo de turno. A continuación, comienzan los gritos, peleas, amor y odios intensivos, acusaciones, lloros, increpaciones, amenazas. Salidas y entradas del plató, persecuciones por los pasillos, desprecios... no hay término medio. Y así día tras día, mes tras mes, año tras año acumulando víctimas. Un juego perverso en el que te aúpan, destruyen y levantan para volverte a destruir, ante una audiencia abducida y complice, que hace suyos estos vaivenes y sus sentencias.
Desde el insulto a la vejación pasando por el machismo, misoginia, homofobia, racismo, bulling, grosería, gritos, lloros, odios o amores, unos y otros, se han hecho millonarios arruinando vidas ajenas. Pero no lo sienten porque son incapaces de sentir el estercolero en que andan metidos. Es más, muchos sacan pecho defendiendo sus posiciones, porque la capacidad de autoengaño o justificación de sus actos es inversamente proporcional al provecho económico y de popularidad que sacan de ellos. Tendemos a lavar nuestras conciencias justificándonos como podemos y estas justificaciones nos sirven para maltratar o dejar que nos maltraten , dependiendo de las puertas abiertas o cerradas que nos regale la vida en cada momento.
Rocío Carrasco ha sido durante años una ficha en el tablero de la prensa del corazón, utilizada por todos a su antojo, juzgada y sentenciada sin escrúpulos y sin piedad, y Antonio David Flores el cebo para poder entrometerse en su vida. Cuando el umbral de su dolor y del maltrato ha dicho hasta aquí he llegado, ha tomado las riendas del juego para decir BASTA. Conociendo como conoce los entresijos de este negocio, sabía que con decidirlo tendría todos los medios a su alcance. Pero ha decidido tener a quienes más la han dañado, Vasile, Tele5 y “Sálvame” a sus pies. Los ha doblegado y está demostrando lo miserables y crueles que han sido y son. Los que hasta ayer eran firmes defensores de ADF y detractores de RC, sin pudor y sin vergüenza, uno tras otro, están reconociendo que han mentido todos estos años. Sabían pero callaron y, ante la evidencia de testigos y archivos, se han quedado desnudos de argumentos y coronados como cómplices y verdugos.
Pero no seamos ingenuos y no nos dejemos engañar, no les creáis. Han convertido en espectáculo el maltrato, los cuernos, el suicidio, los hijos, el dolor. En este programa seguirán mintiendo y utilizando nuevos perjudicados como RC porque sólo entienden de dinero y audiencias, es lo que tiene la falta de escrúpulos. Van y están a lo suyo, y siguen sus consignas religiosamente: Estos son mis principios …y si no le gustan, tengo otros.
Un plató vacío vestido de blanco, una silla y ella es lo único que ha necesitado para contar su pena, sus contratiempos, penas y alegrias, maltratos, ausencias y presencias que conforman su vida, gritándolo bajito, como sólo el dolor sabe contar su desgarradora historia. Espero que RC tenga suerte con la justicia y desaparezcan los obstáculos que ha encontrado para que se la escuche, se la juzgue y se sentencie de verdad. Sin prejuicios y sin perjuicios. Ese será su verdadero triunfo ante una sociedad que ya la ha declarado culpable. Pero mientras, pase lo que pase y, a pesar de las dificultades e incomprensiones que va a tener que sortear, va a conseguir su firme propósito, que se escuche su verdad para poder poner poner de nuevo su vida en el km 0, intentar ser feliz. Te lo deseo de corazón.
La falta de escrúpulos, la inmoralidad, la humillación, el acoso, ridiculizar o faltar el respeto, no son cualidades exclusivas de las televisiones privadas. Los que hemos trabajado en la pública hemos sido testigos, sufrido o padecido estas situaciones. La única diferencia es que las desvergüenzas en la publica eran privadas y en las privadas son públicas. Cuando escucho alabanzas a muchos “maestros” de TVE que hacen hombres y mujeres que han padecido o conocido sus fechorías me avergüenzo. El poder de jefes, directores, realizadores, productores… era todopoderoso y jugaban con sus súbditos a capricho, sobre todo con los que dependía de ellos su contratación. Los de plantilla teníamos sindicatos y ordenanzas laborales que nos protegían, no siempre, de sus desmanes.
Enjuiciar, valorar, apuntar, destruir, sentirse superior frente a las miserias humanas es muy fácil. Pero hay que tener mucho cuidado, porque nuestras mochilas pueden ser tan indeseables como las que criticamos y, por eso, siempre es mejor pensar antes de hablar y, si es necesario, callar.
“Televisión, realidad, ¿a quién le importa?
Un minutito de gloria y vanidad
Solo destellos de luz y chispazos de euforia
Llámalo destino, llámalo casualidad”
Nunca Debiste Cruzar el Mississippi
Leiva
Nunca debiste cruzar el Mississippi
Era mucho más salvaje que tú
Nunca la venganza te curó los años difíciles
Es más caprichosa que tú
Bajo el aguacero, curtida en el oeste
Que no te hablen de gloria, brillantina y presente
De eso sabes tú, limusina y puchero
De reírte en el suelo
Joselito, Cristina Veneno
Televisión, realidad, ¿a quién le importa?
Un minutito de gloria y vanidad
Solo destellos de luz y chispazos de euforia
Llámalo destino, llámalo casualidad
Bajo el aguacero, curtida en el oeste
Que no te hablen de gloria, brillantina y presente
De
izquierda a derecha: Vitín Cortezo, Blanca Pelegrín, Luis Cernuda,
Carmen García Lasgoity, Manuel Altolaguirre y Carmen García Antón, en
Valencia en 1937.BIBLIOTECA NACIONALEL PAÍS
Incómodo en su tiempo, sintiéndose poco comprendido en su ética y su obra, Luis Cernuda
necesitó apoyarse en los poetas y los lectores del porvenir. La
confesión de esta necesidad sostiene una de sus composiciones decisivas,
A un poeta futuro, escrita en Glasgow en 1941 y recogida en el libro Como quien espera el alba(1947).
Lo importante del poema no reside en las quejas, el lamento sobre su
falta de encaje en una realidad hostil: “Disgusto a unos por frío y a
otros por raro”. Una sociedad represiva y homófoba, un carácter muy
difícil y las rencillas generacionales ayudan a situar la protesta
continua de Cernuda, en la que se mezclan con frecuencia su marcado
anticapitalismo, su fragilidad sentimental y una extrema susceptibilidad
literaria.
Pero
lo importante del poema apunta en otra dirección: el proceso creativo
que define su poética, sobre todo a partir del exilio en la cultura
anglosajona. Cernuda había escrito en su Himno a la tristeza
que “viven y mueren a solas los poetas”. De manera que ese poeta futuro
para el que escribe en 1941 es también y ante todo su lector, la persona
que puede entender y darle vida a sus propios versos. En la creación
aparece reconocida la figura del lector como algo más que una
ensoñación. No una estrategia barata y vanidosa para imaginar en el
futuro la gloria que niegan los contemporáneos, sino una presencia real a
la hora de la composición. El poeta piensa en su lector ideal, esbozo
de su propia conciencia, para darle objetividad a sus sentimientos.
Cernuda confiesa que busca la sombra de su alma “para aprender en ella a
ordenar mi pasión / según nueva medida”. Y borra en parte su propia
identidad para hallarla luego, “conforme a mi deseo, en tu memoria”. El
hecho poético necesita, pues, tanto del lector como del autor para
realizarse. Hace falta borrarse un poco para hacer habitable un espacio
común.
Estas consideraciones, muy raras en la poesía española de su tiempo,
tienen consecuencias de peso en la obra de Cernuda y en la evolución de
nuestra lírica. Resumo los aspectos más significativos de este
terremoto. Primero: la poesía no es un ejercicio expresivo de la
interioridad de un autor, sometido solo a su propia sinceridad
inmaculada. Segundo: el poema es un espacio público, objetivo y su
dimensión depende de que sea habitado y vivido por el lector. Tercero:
más que expresar lo que se siente, trabajar un poema significa crear los
efectos necesarios en el texto para que el lector haga suya la
experiencia. Cuarto: más que espectáculos de ingenio y retórica, se
vuelve fundamental en el taller la capacidad de imaginar el lenguaje y
la estructura que permiten la presencia viva del lector. Estos son los
principios de la elaboración, los esfuerzos para acoplar formas y
contenidos. Esta unidad lírica imprescindible no surge de una verdad
expresiva espontánea, sino de una escritura calculada y convertida en
ética, en imaginación moral.
La obra de Luis Cernuda, recogida bajo el título de La realidad y el deseo,
es amplia y atravesó de manera personal los ciclos de su tiempo a
través de la poesía pura, el surrealismo, la invocación neorromántica y
la apuesta por un realismo más seco, según la calificación acertada de
Jaime Gil de Biedma. Es lógico que la presencia de Luis Cernuda se
extienda por muchos matices y corrientes literarias que pueden ir del
esteticismo a la poesía cívica, de los decorados sensuales a la rebeldía
de una conciencia íntima, tan orgullosa de su diferencia como de su
solidaridad.
La realidad y el deseo, es amplia y
atravesó de manera personal los ciclos de su tiempo a través de la
poesía pura, el surrealismo, la invocación neorromántica y la apuesta
por un realismo más seco,
Creo que la herencia más viva de Cernuda fue recogida por poetas como
Francisco Brines y Jaime Gil de Biedma en el homenaje que le dedicó la
revista La caña gris en 1962. Comprendiendo la nueva dinámica que surgía de composiciones como Un poeta futuro,
advirtieron en el ejemplo de Cernuda la necesidad de objetivar la
propia experiencia en el poema, de convertirla en una escritura meditada
y capaz de provocar efectos de vida.
Esta objetivación sirve para ordenar en el texto las pasiones del
autor y del lector y, al mismo tiempo, para ofrecer una alternativa
ética a la realidad injusta del mundo. Como escribió en el poema Mozart de Desolación de la Quimera (1963): “Da esta música al mundo forma, orden, justicia, / nobleza y hermosura”. Y como afirmó en 1936,
otro poema del mismo libro dedicado a un luchador republicano, la
dignidad de la conciencia individual es imprescindible “como testigo
irrefutable / de toda la nobleza humana”. Son lecciones muy vivas de su
poesía, ahora que uno de sus enemigos más poderosos, el capitalismo,
extrema la destrucción de las conciencias individuales y de los espacios
públicos. El futuro es hoy.
Cincuenta años después de su muerte, hay pocas dudas de que Luis
Cernuda es uno de los nombres más grandes de la poesía en lengua
española. En realidad, es una opinión que ya estableció Federico García
Lorca en abril de 1936 con motivo de la primera edición de La realidad y el deseo,
en el discurso que pronunció en un banquete-homenaje muy concurrido. A
Cernuda no le calmaron esos elogios sinceros. Tampoco le calmarían hoy
los nuestros, porque la fama de Juan Ramón, Salinas, Alberti y el propio
García Lorca… Pero ese es otro cantar.