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miércoles, 14 de abril de 2021

JAVIER SARDÁ versus ROCÍO CARRASCO

Rocío Carrasco está desgranando por capítulos el culebrón en el que se ha convertido su vida. Ha decidido revivir el pasado, levantar alfombras, limpiar a conciencia y tirar la basura, que no sólo desahoga sino que deja el alma escamondada y renovada para partir de nuevo sin volver la vista atrás. ¿Es tan difícil de entender? 
¿No es ético  cobrar “una indemnización en diferido” a una cadena que lleva por ahora ¿20 años? vapuleándote ante una audiencia abducida. Ganando y haciendo ganar dinero a espuertas  a las mentiras, falsos testimonios, rumores, insinuaciones, crueldades y miserias ?. 
En caso de que lo haya hecho, poco me parece aunque haya sido mucho, porque el dinero no borra ni repara nunca el dolor,  el daño y la injusticia recibida.

Sus palabras han sacado de los armarios muchas conciencias que estaban dormidas. Una de ellas la de Javier Sardá que ha convertido un drama en un enredo que le ha devorado. Se resume en: Dices, te desdices y atacas. A pequeñas dosis, poquito a poco, manejando la intriga, las contradicciones, el dolor ajeno. Como complice, el miedo. 
Y así se ha ido tejiendo… 
Jueves 25-03-2020…“Yo no tengo ninguna duda de que Antonio David trató fatal y maltrató psicológica y no sé si físicamente a Rocío Carrasco, segurísimo” “En los procesos judiciales, y esto es un poco espantoso lo que voy a decir, que no se haya podido acreditar no quiere decir que no se hayan producido”
RC ES UNA VÍCTIMA DE MALOS TRATOS
Viernes 26… “Xavier Sardà se retracta completamente de las palabras que dijo ayer, que fueron muy desafortunadas y que no hay ninguna sentencia y quería que lo especificara”. Laura Fa en Sálvame.  
PERO NO LA AVALA UNA SENTENCIA
Sábado 27…“Cometí un grave error al criticar duramente a Antonio David. No hay ninguna sentencia condenatoria” “fue un error garrafal"


“Y yo creo que Rocío Carrasco tiene todo el derecho de decir todo lo que está diciendo. Pero quiero introducir un matiz. Si una mujer quiere hacer justicia, romper el silencio, poner en su sitio a su ex, que le despidan de Telecinco... La pregunta es, si no cobrase, ¿también lo diría? Yo no digo que sea falso, lo que pregunto es si lo dice porque hay una contraprestación económica”
YO LA CAGUÉ PERO... ELLA  COBRA
Si yo hubiera dirigido este culebrón el proceso interno del protagonista sería así…
.-Las declaraciones de RC remueven el pasado y actualiza los recuerdos de JS en “Crónicas Marcianas y los verbaliza” ¿Complejo de culpa?
.-Pero se da cuenta que no ha medido bien sus palabras y el miedo a una demanda de su aventajado  pupilo, le obliga a desdecirse.
.-Necesita justificarse y devalúa los hechos por una razón crematística.
Y digo yo JS… De qué estabas  hablando ¿de malos tratos o de dinero? ¿El dinero resta veracidad a unos hechos y a tus palabras? ¿Puedes demostrar que ella pidió dinero a cambio de sus palabras?¿Puedes demostrar que ella ha exigido que despidan a su ex? ¿Por qué  conviertes en verdugo a quien es víctima? ¿Por qué revictimizas a una mujer?

Desdecirte te lo podías haber ahorrado acudiendo a ratificar tus palabras a un juzgado, y así, ayudar a que desaparezcan los obstáculos que ha encontrado para que se la escuche, se la juzgue y se sentencie sin prejuicios y sin perjuicios. Todavía estás a tiempo, si consigues superar el miedo, para que las sentencias y la justicia  vayan de la mano. Las mujeres no queremos hacer justicia, queremos que nos la hagan. Puede que las palabras no salven pero el silencio condena. Y tú, lo sabes.


jueves, 25 de marzo de 2021

Rocio Carrasco, rehaciendo su rompecabezas... en la telebasura

 


“Nunca debiste cruzar el Mississippi
Era mucho más salvaje que tú
Nunca la venganza te curó los años difíciles
Es más caprichosa que tú”

Pero lo cruzó y al otro lado del espejo encontró crueldad, utilización, humillación, locura y desenfreno que la en-Venenó y destruyó para siempre.
Era 1995 y Tele5 puso en manos de Pepe Navarro “Esta noche cruzamos el Mississippi”, el comienzo oficial de la telebasura en España. Dos años de experimento fructífero del primer 'late night’ en el que el escándalo y la audiencia iban de la mano. 
 
Pasó el testigo a Javier Sardá y sus “Crónicas Marcianas” . El terreno lo tenía abonado y sólo había que regarlo bien para tener una excelente cosecha que le duró ocho años. 
 
Escogió como colaboradores a lo mejor de cada casa y elevó a los altares a personajes que nunca habrían soñado con pasar a la historia de la televisión por ser ex de algo, de alguien o pertenecer al grupo de los desheredados de la vida, pobres infelices buscados y exprimidos a conciencia.
 
“Tómbola” fue más de lo mismo, pero pagado por las cadenas autonómicas con dinero público y, para que se notara este detallito, eligieron periodistas de los de verdad, con título, para interrogar sin piedad a un invitado que, por cobrar, aguantaba todo.
Y el salto definitivo lo da “Sálvame”. Nutrido por el “tomatero” JJ Vázquez y los herederos de estos y otros programas que le siguieron y que “han mejorado” con los años.
Un programa en el que a diario se escoge una víctima principal, que ocupará la mayor parte del programa, y varias víctimas secundarias, elegidas entre su propia bancada o ajena a la misma y…comienza el espectáculo.

Poco a poco van descubriendo y alargando la acusación que cae sobre ellos en forma de cotilleos, informes, noticias, se dice, se habla, se comenta que documentan con el vídeo de turno. A continuación, comienzan los gritos, peleas, amor y odios intensivos, acusaciones, lloros, increpaciones, amenazas. Salidas y entradas del plató, persecuciones por los pasillos, desprecios... no hay término medio. Y así día tras día, mes tras mes, año tras año acumulando víctimas. Un juego perverso en el que te aúpan, destruyen y levantan para volverte a destruir, ante una audiencia abducida y complice, que hace suyos estos vaivenes y sus sentencias.
Desde el insulto a la vejación pasando por el machismo, misoginia, homofobia, racismo, bulling, grosería, gritos, lloros, odios o amores,  unos y  otros, se han hecho millonarios arruinando vidas ajenas. Pero no lo sienten porque son incapaces de sentir el estercolero en que andan metidos. Es más, muchos sacan pecho defendiendo sus posiciones, porque la capacidad de autoengaño o justificación de sus actos es inversamente proporcional al provecho económico y de popularidad que sacan de ellos. Tendemos a lavar nuestras conciencias justificándonos como podemos y estas justificaciones nos sirven para maltratar o dejar que nos maltraten , dependiendo de las puertas abiertas o cerradas que nos regale la vida en cada momento.

Rocío Carrasco ha sido durante años una ficha en el tablero de la prensa del corazón, utilizada por todos a su antojo, juzgada y sentenciada sin escrúpulos y sin piedad, y Antonio David Flores el cebo para poder entrometerse en su vida. Cuando el umbral de su dolor y del maltrato ha dicho hasta aquí he llegado, ha tomado las riendas del juego para decir BASTA. Conociendo como conoce los entresijos de este negocio, sabía que con decidirlo tendría todos los medios a su alcance. Pero ha decidido tener a quienes más la han dañado, Vasile, Tele5 y “Sálvame” a sus pies. Los ha doblegado y está demostrando lo miserables y crueles que han sido y son. Los que hasta ayer eran firmes defensores de ADF y detractores de RC, sin pudor y sin vergüenza, uno tras otro, están reconociendo que han mentido todos estos años. Sabían pero callaron y, ante la evidencia de testigos y archivos, se han quedado desnudos de argumentos y coronados como cómplices y verdugos. 

Pero no seamos ingenuos y no nos dejemos engañar, no les creáis. Han convertido en espectáculo el maltrato, los cuernos, el suicidio, los hijos, el dolor. En este programa seguirán mintiendo y utilizando nuevos perjudicados como RC porque sólo entienden de dinero y audiencias, es lo que tiene la falta de escrúpulos. Van y están a lo suyo, y siguen sus consignas religiosamente: Estos son mis principios …y si no le gustan, tengo otros.

Un plató vacío vestido de blanco, una silla y ella es lo único que ha necesitado para contar  su pena, sus contratiempos, penas y alegrias,  maltratos, ausencias y presencias que conforman su vida, gritándolo bajito, como sólo el dolor sabe contar su desgarradora historia.  Espero que RC tenga suerte con la justicia y desaparezcan los obstáculos que ha encontrado para que se la escuche, se la juzgue y se sentencie de verdad. Sin prejuicios y sin perjuicios. Ese será su verdadero triunfo ante una sociedad que ya la ha declarado culpable. Pero mientras, pase lo que pase y, a pesar de las dificultades e incomprensiones que va a tener que sortear, va a conseguir su firme propósito, que se escuche su verdad para poder poner poner de nuevo su vida en el km 0, intentar ser feliz. Te lo deseo de corazón.
La falta de escrúpulos, la inmoralidad, la humillación, el acoso, ridiculizar o faltar el respeto, no son cualidades exclusivas de las televisiones privadas. Los que hemos trabajado en la pública hemos sido testigos, sufrido o padecido estas situaciones. La única diferencia es que las desvergüenzas en la publica eran privadas y en las privadas son públicas. Cuando escucho alabanzas a muchos “maestros” de TVE que hacen hombres y mujeres que han padecido o conocido sus fechorías me avergüenzo. El poder de jefes, directores, realizadores, productores… era todopoderoso y jugaban con sus súbditos a capricho, sobre todo con los que dependía de ellos su contratación. Los de plantilla teníamos sindicatos y ordenanzas laborales que nos protegían, no siempre, de sus desmanes.
Enjuiciar, valorar, apuntar, destruir, sentirse superior frente a las miserias humanas es muy fácil. Pero hay que tener mucho cuidado, porque nuestras mochilas pueden ser tan indeseables como las que criticamos y, por eso, siempre es mejor pensar antes de hablar y, si es necesario, callar.

“Televisión, realidad, ¿a quién le importa?
Un minutito de gloria y vanidad
Solo destellos de luz y chispazos de euforia
Llámalo destino, llámalo casualidad”


Nunca Debiste Cruzar el Mississippi
Leiva


Nunca debiste cruzar el Mississippi
Era mucho más salvaje que tú
Nunca la venganza te curó los años difíciles
Es más caprichosa que tú
Bajo el aguacero, curtida en el oeste
Que no te hablen de gloria, brillantina y presente
De eso sabes tú, limusina y puchero
De reírte en el suelo
Joselito, Cristina Veneno
Televisión, realidad, ¿a quién le importa?
Un minutito de gloria y vanidad
Solo destellos de luz y chispazos de euforia
Llámalo destino, llámalo casualidad
Bajo el aguacero, curtida en el oeste
Que no te hablen de gloria, brillantina y presente
De eso sabes tú, limusina y puchero
De reírte en el suelo
Joselito, Cristina Veneno

jueves, 11 de marzo de 2021

Teresa Campos + IDA

Conozco a Teresa Campos desde hace muchos años y siempre he defendido su valía profesional indiscutible, que ha sido ninguneada por sus compañeros de cadena y puesta en riesgo por ella misma en los últimos años.
En un mundo en el que cada vez se valora más una juventud preñada de belleza, y muchas veces vacía de contenido, que una mujer siga en activo a los 79 años, en una profesión tan competitiva que fagocita profesionales con una bulimia insaciable, es un privilegio de hombres al que sólo ha tenido acceso ella en este país.
La primera vez que oí hablar de "la malagueña" fue en Sevilla, años 80. Era una periodista destacada, muy valorada y admirada por su defensa a ultranza de las libertades, la democracia, el progreso y sobre todo de las mujeres, del feminismo.
Poco a poco se abrió camino en Televisión Española y la fama fue la culminación del reconocimiento a sus valía. Cambio de cadenas, de programas, de imagen, pero también de estatus, de amores, de casas, de amigos, de intereses… que la han transformado en una mujer distinta, menos combativa, más conservadora.
Después de muchos rifirrafes ha conseguido, para culminar su carrera, el programa que tanto ansiaba. Es un formato en el que ella se siente bien, domina y sabe hacerlo. La puesta en escena es novedosa, llamativa. Una furgóna roja por fuera y blanca por dentro llamada “la Camposmóvil” ha sido reciclada en plató. Con un decorado minimalista consistente en dos sillones y unas paredes de cristal que dejan ver el circo que es una ciudad como Madrid. 
Una burbuja intimista frente al ruido de afuera, desde la que Teresa pasea entre coches, calles, viandantes, saludos, gestos, túneles y atascos.
Para abrir boca han escogido a quien no deja a nadie indiferente. Agresiva, polémica, provocadora y con un lenguaje oral y corporal tan poco refinado como directo. Así quiere ser, así se gusta y se ufana de ello IDA, Isabel Díaz Ayuso. 
El paseo, que se inició en la sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid, Puerta del Sol, es el que fue marcando de alguna manera, la deriva de la entrevista. El recorrido se interrumpió para recibir un baño de masas a pie de calle, en vivo y en directo. Tan innecesario como fuera de lugar, porque rompe el ritmo y dificulta volver a la entrevista, a la burbuja.
Personalmente no me gusto. ¿Por qué? Porque lo que se pretendía con las formas no se corresponde con el fondo. Disfrutar de una “charla” distendida e íntima a la que se presta el invitado. La pregunta-respuesta sin derecho a réplica no hace necesaria la figura del periodista, con un robot es suficiente. Teresa siempre ha dicho lo que pensaba y ante contestaciones polémicas siempre ha puesto la pregunta o respuesta incómoda. A eso se llama conversar, cambio de criterios sin quitar protagonismo. Ayer no lo hizo. ¿Por qué?
IDA generaliza y quita importancia a todo, a veces miente, sin despeinarse. Adjudicando méritos y desgracias es muy socialista “todo es de todos” , como podemos comprobar en estos comentarios: “Creo que no se puede desdeñar el trabajo que han realizado muchas mujeres antes que nosotras para conseguir la libertad que hoy disfrutamos. Es éxito de todos, también de ellas.” le espetó a una de las pioneras del feminismo. La violencia machista es violencia contra el macho, que no nos hemos enterado, coño “Es un tipo de violencia muy concreto, pero también hay violencia contra el propio hombre. Sufren incluso más agresiones que nosotras. Contra los menores, mujeres con mujeres, hay todo tipo de violencia” Ante estas opiniones tan personales como irreales, Teresa no dijo ni pio. ¿Se estará haciendo mayor? A mi se me heló la sangre. Yo, del resto ni pio, como ella. 
Y para terminar, hago mía una frase de la Campos que me viene al pelo: “Yo no quiero nada que me altere y que me tenga que tomar un lexatín, sobre todo si viene de personas que yo he creído que eran gente amiga”.

miércoles, 10 de marzo de 2021

Be a Lady, They Said...

 


Be a Lady, They Said 
Escrito por Camille Rainville
Interpretado por Cynthia Nixon

“Be a lady they said. Your skirt is too short. Your shirt is too low. Your pants are too tight. Don’t show so much skin. Don’t show your thighs. Don’t show your breasts. Don’t show your midriff. Don’t show your cleavage. Don’t show your underwear. Don’t show your shoulders. Cover up. Leave something to the imagination. Dress modestly. Don’t be a temptress. Men can’t control themselves. Men have needs. You look frumpy. Loosen up. Show some skin. Look sexy. Look hot. Don’t be so provocative. You’re asking for it. Wear black. Wear heels. You’re too dressed up. You’re too dressed down. Don’t wear those sweatpants; you look like you’ve let yourself go.

Be a lady they said. Don’t be too fat. Don’t be too thin. Don’t be too large. Don’t be too small. Eat up. Slim down. Stop eating so much. Don’t eat too fast. Order a salad. Don’t eat carbs. Skip dessert. You need to lose weight. Fit into that dress. Go on a diet. Watch what you eat. Eat celery. Chew gum. Drink lots of water. You have to fit into those jeans. God, you look like a skeleton. Why don’t you just eat? You look emaciated. You look sick. Eat a burger. Men like women with some meat on their bones. Be small. Be light. Be little. Be petite. Be feminine. Be a size zero. Be a double zero. Be nothing. Be less than nothing.

Be a lady they said. Remove your body hair. Shave your legs. Shave your armpits. Shave your bikini line. Wax your face. Wax your arms. Wax your eyebrows. Get rid of your mustache. Bleach this. Bleach that. Lighten your skin. Tan your skin. Eradicate your scars. Cover your stretch marks. Tighten your abs. Plump your lips. Botox your wrinkles. Lift your face. Tuck your tummy. Thin your thighs. Tone your calves. Perk up your boobs. Look natural. Be yourself. Be genuine. Be confident. You’re trying too hard. You look overdone. Men don’t like girls who try too hard.

Be a lady they said. Wear makeup. Prime your face. Conceal your blemishes. Contour your nose. Highlight your cheekbones. Line your lids. Fill in your brows. Lengthen your lashes. Color your lips. Powder, blush, bronze, highlight. Your hair is too short. Your hair is too long. Your ends are split. Highlight your hair. Your roots are showing. Dye your hair. Not blue, that looks unnatural. You’re going grey. You look so old. Look young. Look youthful. Look ageless. Don’t get old. Women don’t get old. Old is ugly. Men don’t like ugly.

Be a lady they said. Save yourself. Be pure. Be virginal. Don’t talk about sex. Don’t flirt. Don’t be a skank. Don’t be a whore. Don’t sleep around. Don’t lose your dignity. Don’t have sex with too many men. Don’t give yourself away. Men don’t like sluts. Don’t be a prude. Don’t be so up tight. Have a little fun. Smile more. Pleasure men. Be experienced. Be sexual. Be innocent. Be dirty. Be virginal. Be sexy. Be the cool girl. Don’t be like the other girls.

Be a lady they said. Don’t talk to loud. Don’t talk too much. Don’t take up space. Don’t sit like that. Don’t stand like that. Don’t be intimidating. Why are you so miserable? Don’t be a bitch. Don’t be so bossy. Don’t be assertive. Don’t overact. Don’t be so emotional. Don’t cry. Don’t yell. Don’t swear. Be passive. Be obedient. Endure the pain. Be pleasing. Don’t complain. Let him down easy. Boost his ego. Make him fall for you. Men want what they can’t have. Don’t give yourself away. Make him work for it. Men love the chase. Fold his clothes. Cook his dinner. Keep him happy. That’s a woman’s job. You’ll make a good wife some day. Take his last name. You hyphenated your name? Crazy feminist. Give him children. You don’t want children? You will some day. You’ll change your mind.

Be a lady they said. Don’t get raped. Protect yourself. Don’t drink too much. Don’t walk alone. Don’t go out too late. Don’t dress like that. Don’t show too much. Don’t get drunk. Don’t leave your drink. Have a buddy. Walk where it is well lit. Stay in the safe neighborhoods. Tell someone where you’re going. Bring pepper spray. Buy a rape whistle. Hold your keys like a weapon. Take a self-defense course. Check your trunk. Lock your doors. Don’t go out alone. Don’t make eye contact. Don’t bat your eyelashes. Don’t look easy. Don’t attract attention. Don’t work late. Don’t crack dirty jokes. Don’t smile at strangers. Don’t go out at night. Don’t trust anyone. Don’t say yes. Don’t say no.

Just “be a lady” they said.”

domingo, 9 de agosto de 2020

Sofía y Juan Carlos: La doble moral vuela los armarios...


Heredó sangre azul, una precaria cuenta bancaria y un dictador le regaló  España.

39 años después se fue con el rabo entre las piernas, una fortuna y un problema llamado España. Es Juan Carlos de Borbón y tuvo que irse para que las plumas se afilaran y nos contaran que su vida no había sido tan sacrificada y abnegada como creíamos.

Siempre lo imaginamos trabajando, con horarios imposibles y viajando sin cesar por y para  España, dejándose la vida por ella. Parece que no fue así, que tuvo tiempo para todo; y para unas cosas mucho más que para otras. Pero no voy a juzgar su quehacer como rey y político... que la historia le juzgue. Ahora vamos a lo que vamos.

El 22 de noviembre de 1975, el matrimonio de Sofía y Juan Carlos llegó al trono de España como una familia bien de toda la vida en la que el padre trabajaba, la madre llevaba el hogar y los hijos, con clara primacía de los varones frente a las hembras, estudiaban. Su imagen de Happy Family ha sido un bien a imitar que nos ha tenido anestesiados y felices durante décadas.

Hasta que un día una caída, una cadera, un elefante, un safari, una mujer… destapan el tarro de las esencias y le obligan ¿a  pedir perdón? NO, eso nunca, como mucho unas disculpas: “Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir.” Sus torpezas hacen que empiece el espectáculo. El chismorreo  se dispara... que si Bárbara, Paloma, Marta, Corinna… Se desenpolva el pasado y sus cacerías tienen nombre y apellido. Su mala relación con Sofía es cada vez más evidente y vemos que su trato a la reina está llena de desplantes. Con un codazo por aquí, un déjame hablar o un no te beso porque no me da la real gana por allá, a pesar del esfuerzo evidente que ella siempre ha hecho.
Todo esto le puso en un precipicio con caída libre a la abdicación,  rompiendo la tradición y los mantras cortesanos. Por fin un rey que no se moriría reinando. No pasa nada, es otro siglo, y si  los cristianos tienen dos papas, los españoles podemos tener dos reyes.

Durante años el murmullo sobre sus infidelidades fue adquiriendo volumen. Los periodistas lo sabíamos. Los ciudadanos lo cotilleaban entre divertidos, perplejos o incrédulos, y la prensa, por órdenes superiores, callaba. Ahora, esa  prensa a la que se enfrentó cabreado “Lo que os gusta es matarme y ponerme un pino en la tripa” le ha destripado todo un pasado amoroso con mujer  “al agua va” incluida.También  a una reina sumisa, conocedora y consentidora de la situación por el bien y el futuro de la estirpe, el miedo al qué dirán y su mucho que perder.

Pero cada matrimonio es un mundo y tiene derecho a decidir sus reglas; es su privacidad y cada uno se lo monta como quiere.

Su Alteza Real la princesa Sofía de Grecia y Dinamarca, su verdadero título, nació en 1938, 10 meses después de Juan Carlos. Con 24 años se hace católica, renuncia a sus derechos al trono griego y se casa con su primo tercero, un desheredado de dinero y de reino, pero poseedor de una habitación con vistas: el Palacio de la Zarzuela,  en el que se instalan a los pocos meses. Con 25 es madre, a los 31 (1969) sabe que su destino se va a cumplir: será reina. Juan Carlos es designado por el dictador como sucesor a título de rey. Él se convierte en su príncipe azul y ella en la princesa del cuento. A los 37 (1975) es nombrada reina y el cuento acaba con perdices y sin felices a los pocos meses, cuando decide dar una sorpresa a su marido que se ha ido de caza sin ella. Cuando  entró en el dormitorio se lo encontró con la “escopeta” cargada a punto de disparar a una dama. Del susto todavía no se ha repuesto y además de la humillación cogió a sus hijos, un avión y se fue con su madre a la India para no volver; pero volvió ¿Por qué? Podemos especular pero sólo ella lo sabe.

Desde entonces lo que ha trascendido de él es que es un señor que vive como un rey. Que va de campechano, pero no le lleves la contraria. Que ha tenido y manejado mucho poder real y adquisitivo. Caprichoso. Con una extensa vida amorosa que yo, mal que me pese, he ayudado a financiar con mis impuestos. Que a su mujer no la quiere, pasa de ella y le ha regalado una vida de infidelidades, exenta de  discreción, respeto y lealtad. Y como padre tengo mis dudas ¿Por qué no se hace las pruebas de paternidad y asume su responsabilidad si dicen la verdad?.
Ella me transmite la imagen de una mujer sola que no parece feliz y que  se ha pasado la vida disimulando con su eterna sonrisa de abnegada.  Mujer de grandes convicciones y comportamiento férreo. Amante de la cultura, los animales, de las tradiciones y de un pasado que añora y que quiere conservar aun a costa de ella misma. Por eso se humilla constantemente  para hacernos ver que no pasa nada, que todo sigue igual. Como madre y abuela no disimula, sólo quiere y ejerce.  

Juan Carlos, con su actitud, con cada desprecio, falta de respeto, cuernos públicos…  y Sofía con cada beso al vacío, cada sonrisa forzada, cada humillación, silencio y… han afianzado el machismo más rancio.

Una actitud que para muchas es muy criticable, el de una generación de mujeres que hemos reconocido nuestra voz y hemos luchado mucho por conseguir los derechos que disfrutamos. La integración en las universidades, el conocimiento y el mundo laboral nos ha dotado de una habitación propia para poder escribir, decir, pensar, actuar  y amar como decidamos. Cada mujer tiene su propia identidad y no tiene dueño, sí amigo, compañero, amor.

Piénsenlo, sus imágenes son un mensaje a nuestras vidas y comportamiento. Lo que hemos aprendido con ustedes es  que el hombre hace lo que quiere y la mujer llora, se resigna y calla. Con todo lo que ha pasado y lo que queda por pasar, ha parecido, parece y parecerá que no pasa nada. Ustedes lo llaman savoir faire, yo lo llamo sangre fría.

Últimamente las cosas en casa real se han puesto muy feas. Parece que Juan Carlos se ha convertido en una ONG y ha donado 65 millones de euros, que previamente y junto a otras sumas no había declarado a la hacienda pública. De esto él es el único responsable, es a él a quién  se le achacan las tropelías, el que se ha puesto toda su vida el mundo por montera y la corona en sus reales,  pero las culpables son ellas, unas por santas, otras por putas. 

A pesar de que él no está para ningún trote, se ha ido quién sabe dónde y con quién, pero seguro  que no debía…

Ella aguantando el chaparrón y mandándonos un mensaje muy claro al mostrarnos su anillo de casada… A los que queréis que me vaya os digo:  no me voy, me quedo, me voy a quedar…

Sofía, lo tiene claro. No quiere dejar ningún  cabo suelto. Sabe que su vida se estudiará y está dispuesta a pasar a la historia en los “libros de texto y en negrita” como el amor de su vida, como la gran historia de amor, como su esposa y mujer. La verdad no importa porque esa es su verdad.

Pero no podemos olvidar que hablamos de una mujer de 81 años, nacida, criada y  vivido entre algodones. Con el mandato divino de casarse hasta que la muerte les separe, de ser reina, de perpetuar la corona y de fingir eternamente ante las adversidades para no caer en los errores familiares del pasado llamados exilios. Además las mujeres somos producto de una educación machista y desde que nacemos nos enseñan un mundo donde ambicionar lo que nada vale, nos mecen con cuentos de hadas y princesas en las que el hombre es nuestro salvador, que nos proporciona estabilidad y amor, y más si tiene dinero y poder.

Reproducimos lo aprendido durante siglos, cada una a su manera.  En el camino de la vida perdemos nuestra identidad y nuestro yo. Por amor, conveniencia o intereses, renunciamos a nuestras vidas para potenciar las de ellos y ayudarles a conseguir sus sueños.

¿Te has preguntado alguna vez cuándo y por qué perdiste tu yo para potenciar el de él.? ¿Cuándo perdiste tu identidad? Había sitio para los dos. Él no te lo dio, pero tú no luchaste por él, no lo exigiste, simplemente aceptaste. Aceptaste el rol de la abnegación que ató tu independencia a los vaivenes de tu emotividad.

Las cosas no han cambiado con la nueva generación. Letizia va por el mismo camino y esta actitud no corresponde  ni justifica a una mujer del s. XXI que llegó llena de vida, preparación, belleza, frescura, cultura y con una profesión y un estatus prometedores. Una mujer con personalidad. Pero cometió un error (según sus trasnochadas regias normas) el primer día. Sólo dijo “Déjame terminar” y como castigo le mandaron callar y le volvieron muda. De ahí a lo de siempre: te casas, te mandan callar, te callas, pierdes tu identidad y terminas  obsesionada con la eterna juventud, la belleza, los retoques, la moda y la reverencia-genuflexion, que le salen bordadas. Desde aquí hago un llamamiento a quien corresponda ¿Podrían anular esta parte del protocolo que no se conforma con que hinquemos la rodilla sino que lo acompaña a la vez con una bajada de cabeza? Después de siglos haciéndolo, en el 2020, y con la que está cayendo,  como que no.  Es una costumbre antigua, señorial y  humillante.

Sofía y Letizia, las dos se pasan la vida disimulando, borrando  el pasado y fabricándose uno nuevo a su imagen y semejanza. Cuando lo recuerdan cuentan lo que les gustaría que hubiera sido, lo que quieren que sea, porque están hablando para la posteridad, para el futuro, con los recuerdos, con lo que quedará en la historia, esa escrita en negrita.

P.D.: Un día me crucé con la madre de una amiga a la que no veía desde hacía tiempo y me resumió su vida en un momento: Su marido era infiel y borracho. ¿Por qué no te separas? Porque el dinero que tenemos lo hicimos juntos trabajando de emigrantes. Después de todo lo que he pasado, ahora tengo un estatus y un bienestar  que no voy a perder divorciándome y yéndome a un pisito con un sueldecito. Por eso hacemos vidas separadas, cuando viene malito hay una persona que le atiende, de vez en cuando nos cruzamos, nos saludamos y cada uno hace su vida. He conseguido ser feliz así y así vamos a seguir lo que nos queda de vida.
Sabéis lo que os digo… Yo, en su caso, habría hecho lo mismo
Marisa Márquez
 
Con lo agusto que vivía
te cruzaste en mi camino
pa amargame a mi la vida.
Bulería, Juanito Villar. AMANECIÓ