Por qué, por qué, los domingos por el futbol me abandonas...?
Por qué, por qué… los domingos por el fútbol me abandonas no te importa que me quede en casa sola. no te importa por qué, por qué… no me llevas al partido alguna vez!
Quizas quizás… tu me mientes al decir que vas al fútbol es seguro que lo empleas como escusa es seguro quizás quizás… yo me entero alguna vez de la verdad!
Te seguiré y comprobaré si con otra vas, no me engañarás contigo iré y si no es así, tu verás… con mama, mama, mama volveré!
Luis Romero nos cuenta la historia de esta foto... Victor Noir era un joven periodista parisino de veintytantos años que tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino de un aristocrata pendenciero, primo de Napoleòn III. En un ajuste de cuentas lo aseino de un par de tiros. Este asesinato causò una profunda indignaciòn entre los habitantes de Paris. Como simbolo de la Libertad de Prensa y de la lucha contra la arbitrariedad, se le encargò a un escultor de la época, hacer una estatua del muerto tal y como cayò al suelo. Como era habitual, el artista sacò el molde del cadaver desnudo del joven sin reparar en los hermosos atributos que portaba entre las piernas. Con el paso de los años, las mujeres de Paris comenzaron a pasarse por la tumba de Victor y comenzaron a acariciar la estatua por encima de la bragueta, lo que con el tiempo ha dado un precioso tono pulido al verde del bronce. Victor Noir ha pasado de ser simbolo de la Libertad de Prensa a ser simbolo de goce y fecundidad. Cuentan que se celebran rituales en las noches del mes de julio en el cementerio de Père Lachaise y cuentan que los gemidos y gritos que se oyen no son precisamente de miedo.