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martes, 10 de marzo de 2015

El paro es inevitable dentro del euro...



El paro es inevitable dentro del euro


Publicado en Público.es el 7 de marzo de 2015
Una pregunta crucial para la economía española es por qué sufrimos un nivel de paro mucho más elevado que el resto de las economías de nuestro entorno.
Evidentemente, se trata de una pregunta que no tiene respuesta unívoca ni simple pues sin duda hay muchos factores que hacen que nuestro desempleo sea tan elevado y permanente que ni siquiera en etapas de alto crecimiento se reduce a los niveles del entorno.
Puede aceptarse que los economistas más convencionales tengan una parte de razón cuando señalan que nuestro mercado de trabajo tiene limitaciones importantes debido a rigideces provocadas por la política de fijación salarial, por los tipos de contratación, por la discriminación o incluso por factores como la movilidad o la política de horarios. Pero es imposible que esas circunstancias, incluso si fueran más exageradas que en otros países, que no está claro que lo sean, expliquen por sí mismas nuestra brecha en desempleo con países vecinos.
En mi opinión, es más realista pensar que nuestro alto nivel de paro se debe en mayor medida a la debilidad de nuestro mercado interno. Soy de los que piensa que la componente keynesiana (que dice que el paro lo produce una insuficiencia de demanda de bienes y servicios) es más determinante de una tasa tara de paro elevada que la explicación liberal (que considera que las rigideces en el mercado de trabajo originan salarios demasiado elevados que son los que provocan el desempleo de modo que este es, por tanto, voluntario, pues desaparecería automáticamente si los trabajadores aceptasen salarios más bajos).
Incluso creo que el paro tiene que ver, como señaló hace muchos años Michael Kalecki, con razones políticas: le conviene a grandes empresarios porque gracias al desempleo tienen más poder de negociación frente a los trabajadores. E incluso con otros rasgos estructurales de la economía capitalista que aquí no puedo desarrollar.
En cualquier caso, junto a estas causas tan rápidamente apuntadas, quisiera comentar aquí otra explicación del paro tan elevado que tenemos y que nadie quiere escuchar en España porque está relacionada con nuestra pertenencia al euro.
En los últimos años, desde que entramos en la Unión Europea y más concretamente en la unión monetaria, España viene registrando un empeoramiento constante de nuestra balanza de pagos, con déficits y deuda exteriores muy elevados e incluso con voluminosas salidas de capitales. Nuestro país solo ha tenido superávit por cuenta corriente en 2012 y 2013, y en su mayor medida por la caída de las importaciones, mientras que ha registrado déficits en torno al 10% del PIB en los años anteriores a la crisis. Según el FMI, España (con 1,4 billones de dólares) es el segundo país del mundo con más deuda exterior, tras EE UU (con 5,5, billones), pero la deuda estadounidense representa el 34% de su PIB, y la nuestra el 103%.
Podría decirse que las condiciones en que entramos en la UE y en el euro y la configuración política e institucional de ambos nos provocan una especie de crisis de balanza de pagos continuada. Y ante esta situación, cualquier economía tiene dos posibles respuestas para mejorar su saldo exterior. Una, es el ajuste en el tipo de cambio de su moneda mediante la devaluación y la otra es la reducción de los costes salariales.
Todo el mundo sabe que al formar parte de una moneda única, España no tiene posibilidad de recurrir a la primera vía y que ha debido de hacer una constante devaluación salarial con la excusa de que nuestra economía debe ser más competitiva para poder hacer frente a su crisis de balanza de pagos.
Pues bien, el investigador del banco francés Natixis Patrick Artus ha demostrado que si el ajuste ante problemas de balanza de pagos se realiza mediante devaluación salarial (como viene ocurriendo en España) el paro aumenta en mayor medida y durante más tiempo que si el ajuste se realiza por la vía de ajustes en el tipo de cambio (Le rôle du taux de change dans les sorties de crise des balances des paiements).
Este economista ha comparado las experiencias de países que adoptaron ajustes mediante el tipo de cambio (España e Italia en 1992-93, México en 1994, Corea y Tailandia en 1997, Brasil en 1998 y Argentina en 2001) con otras de ajuste vía salarial (España, Italia, Portugal, Grecia, Irlanda en los últimos años y Alemania tras 1990) y sus conclusiones son evidentes.
En principio, ambas vías de ajuste tienen dos efectos iniciales que podría pensarse que deberían suponer un impacto semejante sobre el desempleo. Uno positivo, el aumento de la competitividad por la vía de los costes que mejora el comercio exterior. Y otro negativo, la disminución de la renta real al aumentar el precio de las importaciones o bajar las rentas salariales.
Sin embargo, los datos demuestran que cuando se produce el primer tipo de ajuste (mediante tipo de cambio) se produce un alza subsiguiente en el nivel de paro que es relativamente baja y transitoria, pues vuelve a reducirse en uno o dos años. Es decir, que el primer efecto positivo predomina sobre el segundo negativo. Sin embargo, cuando el ajuste es mediante recortes salariales, el alza del paro es más mucho elevada y se mantiene al menos durante cinco o seis años. El efecto negativo se sobrepone al positivo.
Las razones que, según Artus, producen este diferente efecto se pueden entender fácilmente.
En primer lugar, que la devaluación salarial afecta mucho a la demanda interna y eso reduce el nivel de actividad y las ventas de las empresas.
En segundo lugar, que el ajuste mediante el tipo de cambio afecta a todos los sujetos económicos mientras que el ajuste salarial se centra solo en los asalariados.
Además, señala que si hay rigidez en los precios de venta de las empresas (como ocurre en España) y no bajan cuando se reducen los salarios, resulta que el ajuste salarial a la baja no se traduce en más competitividad sino solo en mayor rentabilidad. Mientras que un ajuste mediante el tipo de cambio abarata inmediatamente nuestras exportaciones y las hace más competitivas.
En resumen, resulta que nuestra pertenencia al euro tiene dos consecuencias tan negativas como inevitables en las condiciones en que la moneda única está diseñada.
Por un lado, la existencia de profundas asimetrías que no se quieren abordar ni resolver y que producen déficits y deuda exterior en las economías periféricas como imagen refleja de los superávits de las economías más potentes (tal y como muestra la gráfica de abajo).
Por otro, la imposibilidad de recurrir a otro tipo de ajuste que no sea la devaluación salarial para hacer frente a la degradación de las relaciones de intercambio de los países deficitarios, como España. Un ajuste, sin embargo, que a la postre no ajusta puesto que deprime la demanda interna, disminuye las ventas, aumenta el paro y debilita profunda y estructuralmente a la economía. Aunque eso sí. El gran poder de mercado que tienen las grandes empresas españolas les permite no trasladar la devaluación salarial a los precios y aumentar su rentabilidad.
La conclusión es clara. Si seguimos perteneciendo a un euro que no afronta ni resuelve la asimetría entre las distintas economías, y más concretamente entre España y Alemania que en términos de comercio exterior se comportan como una imagen de espejo, estaremos condenados a utilizar un mecanismo de ajuste que provoca paro y con él todos los efectos desastrosos que lleva consigo. La entrada mal negociada en la UE y el error de entrar en un euro diseñado para fortalecer a una economía superavitaria como Alemania que por definición ha de generar déficit en las demás nos enferma la balanza de pagos. Pero el remedio, el ajuste salarial, es peor aún que la enfermedad.
saldo

 

lunes, 9 de marzo de 2015

Diez escritoras de las que deberías haber oído hablar

 
haber oído hablar
 Taiye Selasi,
 Chimamanda Ngozi Adichie,
  Lara Moreno,
 Elena Medel,
Jenn Díaz,
  Zadie Smith, 
 Laura Fernández,
  Llucia Ramis,
 Helen Oyeyemi,
 Sheila Heti


... La mujer pisa más fuerte que nunca en la industria editorial

¿Por qué estas cosas nos hacen pensar mal?...

Feliz día de qué... no me jodas...

qué NO se celebra el 8 de marzo...

qué opina el metro de Madrid de las mujeres...

Fuente:

 

Críticas a Metro de Madrid por un tuit que homenajea a la mujer con pinturas de amas de casa

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2398462/0/metro-madrid/critica-twitter/imagenes-mujer-ama-casa/#xtor=AD-15&xts=467263

#Metro de Madrid interpreta el Día de la #Mujer como el "Día de la #Chacha", #vergonzoso

1.
#Metro de Madrid interpreta el Día de la #Mujer como el "Día de la #Chacha", #vergonzoso
  • 8 Mar. 2:40 p.m.
2.
El artista, muy fino... Barriendo, fregando, planchando… vamos, las cosas que les atañen

El artista, muy fino... Barriendo, fregando, planchando… vamos, las cosas que les atañen

  • 8 Mar. 2:44 p.m.
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El artista, muy fino... Barriendo, fregando, planchando… vamos, las cosas que les atañen
  • 8 Mar. 2:44 p.m.
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  • 8 Mar. 2:44 p.m.
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  • 8 Mar. 2:44 p.m.
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El artista, muy fino... Barriendo, fregando, planchando… vamos, las cosas que les atañen
  • 8 Mar. 2:44 p.m.
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Más que miedo me da pena...


Aguirre, Cifuentes... Un castigo para Madrid.

Karl Marx-Loui Vuitton = ARCO 2015

©Ángeles González Ferrer.

José Mujica 27 de Febrero 2015... despedida





ten cuidado...

Viva la diversidad de los esqueletos...



Racismo, homosexualidad,
 edad, clase social, raza... 
Sólo somos esqueletos vestidos 



Zaida Cantera... gracias


Zaida Cantera, una mujer acosada, perseguida, juzgada, destrozada pero luchadora, digna y ganadora.

Mi enhorabuena a la protagonista. 
Hoy puede ser un gran día y la recompensa
 a tanto sufrimiento.

Mis gracias a su marido por reconocer errores pero luchar junto a ella.

Mis gracias a la  diputada en las Cortes por UPyD Irene Lozano por tomarse en serio su puesto de trabajo.

Suerte a tantas mujeres maltratadas en tantos trabajos y en sus vidas.

 Los reyes, Felipe y Letizia, junto a su hijas, en los actos del día de la Fiesta Nacional, el 12 de octubre de 2014.
y digo yo... ¿Dónde está el  jefe supremo de las Fuerzas Armadas?¿Nunca ha oído hablar de este tema? Si es así ¿En qué mundo vive? ¿Por qué no ha tomado partido en tantos años?
 
Ahora que conoce el tema ¿Cuánto tiempo va a tardar en poner orden en sus dominios?¿Cuánto tiempo va a tardar en darnos una explicación pública a este tema y al del teniente Luis Gonzalo Segura, entre otros,  al que le han llegado a decir No te empeñes en sanear una empresa cuando a lo mejor todo el país está podrido. No intentes lavar la empresa, porque ésta reacciona contra ti y te mata?


En este enlace puedes encontrar la entrevista completa. Su historia da escalofríos y la medida de lo que es un ejército NO democrático.


viernes, 6 de marzo de 2015

La dignidad del pueblo...


infolibre Periodismo libre e independiente

  03/03/2015


En la barahúnda de comentarios sobre el acuerdo alcanzado entre Grecia y el Eurogrupo, han pasado más bien desapercibidas las insólitas declaraciones del presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, realizadas durante la sesión plenaria del Comité Europeo Económico y Social del 18 de febrero. Aunque la prensa se hizo eco de ellas (por ejemplo, aquí), creo que la legión de analistas que habitualmente opina sobre asuntos europeos no le ha dado la importancia que merecen.
Me imagino que ha sido así porque las palabras de Juncker resultan tremendamente incómodas para nuestros eurófilos patrios, cuyo europeísmo ingenuo, granítico e incondicional parece algo ridículo a la luz de las críticas que, con total naturalidad, expresa el presidente de la Comisión sobre la manera en que se han llevado a cabo los rescates de los países endeudados.

Más en ridículo queda todavía el Gobierno español (con Luis de Guindos y José Manuel García-Margallo a la cabeza) alineándose con Alemania y el resto de países acreedores en contra de una negociación abierta con Grecia. Esa especie de dureza sobrevenida resulta totalmente impostada y solo revela el terror de la derecha del sur de Europa a que el Gobierno griego demuestre que se pueden hacer las cosas de otra manera.

¿Qué dijo Juncker exactamente en su comparecencia? Pueden verlo íntegro aquí (se puede oír en su lengua original, francés, pero también doblado al inglés). Hacia el minuto 4 de su comparecencia, inicia su crítica. Reconoce primero que fue un error dejar el asunto de Grecia en manos de los funcionarios de la troika (formada por la propia Comisión, el BCE y el FMI), como si se tratara de un asunto meramente técnico, sin implicaciones políticas.

Durante el mandato anterior de la Comisión, se permitió que los altos funcionarios de las tres organizaciones que forman la troika trataran a los gobernantes griegos democráticamente elegidos (y, por extensión, a los de los otros países intervenidos) como si fueran unos meros subordinados que tenían que acatar las políticas que se les dictaba.

Tendrían que haber sido políticos, o al menos los máximos responsables de la troika, quienes dialogaran y negociaran con los gobiernos nacionales, frente a la imposición unilateral. Así, además, se habría evitado que llegara a la cúpula de la troika información incorrecta y sesgada sobre el desarrollo de los países intervenidos. Juncker confiesa que no eran del todo conscientes de las consecuencias tan negativas que estaban produciendo las políticas de ajuste.

Al subrayar la imposición tecnocrática que ha acompañado a los rescates, Juncker se sincera y afirma que “se ha pecado contra la dignidad del pueblo”, especialmente en Grecia, pero, añade, también en Portugal e Irlanda, los otros dos países intervenidos. Y admite que su toma de postura actual puede resultar “estúpida” teniendo en cuenta que antes de presidir la Comisión, él dirigió el Eurogrupo, en el que se decidieron los rescates, las condicionalidades y el alcance de la solidaridad europea.

Sí, Juncker ha hablado de “la dignidad del pueblo”. Son sus palabras literales. No lo ha dicho un demagogo de Podemos, ni un populista xenófobo del Frente Nacional francés, sino el responsable máximo de la Comisión y anterior presidente del Eurogrupo, un conservador democristiano.

En España, quienes desde hace años vienen defendiendo una postura crítica hacia las políticas del Eurogrupo han sido descalificados y tachados de “radicales” o “trasnochados”, sobre todo cuando la crítica se expresaba apelando a la soberanía democrática de los Estados nacionales.

La línea “oficial” del establishment español sobre Europa establece que la democracia nacional tiene que someterse a lo que se decida en las instancias supranacionales; para dicho establishment, la idea de soberanía es tan solo una ficción, un vestigio decimonónico, que ha dejado de operar políticamente, por lo que cuanto antes nos reconciliemos con el nuevo marco europeo tecnocrático de decisión, más a la altura de los tiempos nos encontraremos.

Juncker ha puesto las cosas en su sitio. Y lo ha hecho apelando a valores típicamente europeos: en su opinión, no puede considerarse que la única visión válida sea la de los países acreedores. Tampoco, por cierto, la de los países deudores. Se trata de oír todos los puntos de vista e incorporarlos en una negociación multilateral. Ese ha sido siempre el espíritu europeo y no lo que hemos vivido estos años, en los que se ha sustituido la negociación por el diktat de los acreedores.

Lo más interesante del discurso de Juncker es el reconocimiento de que la gestión de la crisis del euro ha socavado los principios europeos. Cuando en los años ochenta y noventa del pasado siglo se impulsó el proceso de integración europea, se hizo en nombre de la competitividad global, pero también en nombre de la solidaridad entre los pueblos europeos y de la preservación de un modelo social europeo. ¿Qué ha quedado de aquella solidaridad? ¿Y del modelo social europeo? ¿Alguien se atrevería a decir hoy a los griegos, los portugueses o los españoles que la UE representa un modelo social?

En España no hemos tenido un debate a fondo sobre la deriva tecnocrática e insolidaria de la UE, ni sobre su descarado sesgo a favor de los países acreedores. No solo eso: en 2012 hubo una presión enorme por parte de nuestro establishment (economistas liberales, grandes empresarios, analistas políticos, etc.) para que el Gobierno solicitara el rescate del Estado y fuéramos intervenidos por la troika: mejor intervenidos que soberanos. Es ese establishment que enarca las cejas con mezcla de incredulidad y displicencia cuando oye hablar de la “dignidad del pueblo”.

Ciudadanos=PP

  Rivera afirma que con la dirección actual de UPyD es "imposible" un pacto 

Nueve años del partido de Albert Rivera: el viejo pasado del nuevo Ciudadanos



A lo largo de sus nueve años en la Cámara catalana, Ciutadans ha mostrado en repetidas ocasiones sus preferencias derechistas, se ha aliado a menudo con el PP y se ha manifestado junto a formaciones ultras el Día de la Hispanidad
Ha defendido en el Parlament quitar la sanidad pública a los inmigrantes sin papeles, prohibir el burka; se ha negado a votar a favor de la retirada de la ley del aborto de Gallardón y evitó condenar el franquismo con una sonada salida de la Cámára
El ex número dos de Ciudadanos Jordi Cañas dimitió tras ser acusado de fraude fiscal, aunque luego fue recolocado como asesor en el Parlamento Europeo

Y digo yo... cuando leas el artículo y si quieres votar a la derecha lo tienes crudo. Son dos iguales para hoy. ¿Por cuál te decides?

Y si Grecia tiene razón, ¿qué hay que hacer? ...


La CE dice que la decisión sobre desembolsos a Grecia corresponde al Eurogrupo
 

El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis. / Efe
Es evidente que el nuevo gobierno griego no consiguió lo que pretendía, pero también es evidente que ha conseguido mejores condiciones para poder hacer una política siquiera menos injusta. Eso le puede parecer una tontería insignificante a nuestros insaciables amos y a sus políticos pero significa comida, vivienda, cobertura sanitaria y enseñanza para muchas personas.  Así de simple.
¿Por qué no siguen ese camino los gobiernos portugués y español a pesar de los padecimientos de buena parte de sus gobernados y, por el contrario, torpedean la negociación a los griegos? Creo que por varias razones, la primera más simple y real es que esos gobernantes son los representantes directos en sus respectivos estados de la troika y los intereses especulativos. Es decir, fueron elegidos por sus connacionales pero trabajan para sus enemigos. Son exactamente lo contrario de buenos ciudadanos o, si lo prefieren, son traidores.
Hay más explicaciones. La segunda y también más simple y real es que estos gobernantes se están forrando literalmente. Gobiernan para sus empresas y luego volverán a ellas, hasta los registradores de la propiedad se forran con este Gobierno. Se están lucrando con la miseria de sus conciudadanos, a eso se le llama ser vampiros.
Sin embargo no se llamarían a sí mismos traidores y vampiros, porque no sienten el sufrimiento de las personas que padecen esa discriminación económica y social. Realmente no se consideran conciudadanos de la mayoría de los habitantes de su país. ¿Cómo entender eso? Se trata del clasismo. El clasismo no es un término económico, sino antropológico. Los clasistas creen realmente que son personalmente superiores. Igual que hay quien niega apresuradamente que este sea un Gobierno de franquistas haciendo política franquista (el mejor truco del franquismo fue el que le atribuyen al diablo, hacer creer que no existe) también habrá quien se niegue a creer que existan personas así. Esas personas deben leer lo que escribió y publicó el presidente que los gobierna acerca de la desigualdad entre las personas y comprenderán hasta qué punto el clasismo es una forma de racismo y creencias eugenésicas. Y viceversa.
Naturalmente, hay otra razón que es la más comentada estos días, les preocupan las próximas elecciones. Efectivamente, si Grecia consigue cosas enfrentándose a esa política a la que hemos estado sometidos entonces hay que reconocer que lo que hay que hacer es desdecirse, cambiar de política y aliarse con los griegos para ayudarlos a forzar un cambio en las condiciones que nos han impuesto. ¿Y alguien imagina a Rajoy enfrentándose a Merkel?
Además de las razones antedichas y otras de carácter personal no lo haría porque en su imaginación, como en la de Aznar, sólo cabe reconocer a los amos y someterse a ellos. Aznar metió a España en la guerra contra Irak para poder ser él la mascota de George Bush. Las relaciones sadomasoquistas juegan un papel en el imaginario de los acomplejados nacionalistas españoles. Además, en momentos delicados somos capaces de sintetizar nuestra visión de las cosas de un modo claro, Rajoy lo hizo con su SMS a De Guindos: "Aguanta. España no es Uganda". Todos los complejos de inferioridad y el racismo en una oración de cuatro palabras. Cómo va a imaginar Rajoy al Reino de España con Grecia, Irlanda y Portugal. Si al menos fuese con Italia. Y es que la idea de España de esos señores y señoras es absolutamente mítica, se creen lo de Isabel la Católica, Carlos V de Alemania, etc. Y eso, vivir en un mundo mítico sin contrastes con la realidad social, es una forma de delirio que no tienen interés en corregir.
Pero, ¿y si el camino de Grecia, hacer frente a las imposiciones de la Troika, es el correcto?, ¿qué va a hacer el PSOE? Cuando gobernó le cayó encima la crisis y creo en ese momento nadie que estuviese en el Gobierno sabría reaccionar mucho mejor. Y, con seguridad, si hubiese gobernado entonces el PP habría sido todo mucho más cruel. Pero lo cierto es que Zapatero fue un gran reformador democrático, aunque hoy nadie parezca tener memoria, pero carecía de un proyecto económico que no fuese continuar el de administraciones socialistas anteriores y confiaba en que la máquina de hacer dinero incesantemente permitiría políticas sociales. La crisis evidenció que la máquina tenía dueños y no eran los estados, desde luego el español. Esa lección o una semejante debe haberla aprendido el PSOE, no tiene por que avergonzarse de lo que gobernó de buena fe pero, en cambio, tendrá que repensar el modelo económico si quiere ser creíble y tener una política económica distinta de la del PP.
No digo que lo consiga, pues, por un lado, es evidente que hay empresas que patrocinan a esta dirección y, por otro lado, está encerrado en el continuismo y entreguismo de las políticas de la social democracia europea.
Como todo en la vida, lo que nació un día está destinado a perecer otro. Sin embargo, siendo muy probable que el sistema político bipartidista entre en crisis, no creo que vaya a haber cataclismos y que el PSOE vaya a desaparecer. Pero, aunque puede ser que sus actuales dirigentes consigan cotas de poder aceptables, no será un partido útil socialmente si no hacen una inflexión razonada y andan un camino distinto.

jueves, 5 de marzo de 2015

Qué más te da... coño

Antonio Quero: «No se ha hecho nada para evitar que se produzca otra gran crisis financiera»
Quero trabaja desde hace 20 años en el ámbito socioeconómico.
Quero trabaja desde hace 20 años en el ámbito socioeconómico. / SUR
  • Presenta hoy en el Aula de Cultura de SUR su libro ‘La reforma progresista del sistema financiero’, en el que aboga por un banco ciudadano de depósitos
Con su libro, el malagueño Antonio Quero suma ideas al debate de alternativas a las recetas clásicas. Funcionario de la Comisión Europea, defiende un banco ciudadano de depósitos bajo control democrático que dé estabilidad y evite crisis en el acceso al crédito.
–¿Cambiaría ya cosas de lo que plantea en el libro?
–El debate existe y sigue recibiendo contribuciones. Hay quienes hablan de otras fórmulas para los depósitos ciudadanos, como el control del Banco Central como forma de blindar el sistema de una forma estable y competitiva. En España, debates como el que planteo se conocen menos, con lo cual entiendo que es positivo. Son ideas que se sitúan en un horizonte más audaz que las hechas bajo la inmediatez de la crisis. Los partidos clásicos van con más timidez.
–Lo ha prologado Juan Torres, economista clave en el programa de Podemos, partido que aboga por el crédito como un derecho.
–No se trata del derecho a ir a un banco y que a uno le den un crédito, sino de que el sistema financiero esté diseñado de manera que el acceso al crédito pueda ser un servicio de interés general frente a las disfunciones y errores de la banca, que cuando hay dificultades en la f inanciación internacional, empresas y familias no se queden sin crédito. Un sistema más fiable que pueda cumplir. Un banco ciudadano de depósitos estaría blindado frente a la crisis y podría seguir cumpliendo su tarea de financiación en tiempos difíciles y para los tiempos buenos también sería una herramienta, incluso para los bancos más internacionalizados.
–¿Qué le parece el acceso al crédito para los jóvenes con perspectiva de bajos salarios pero sin cambios en las garantías tradicionales en la banca?
–El libro no aborda cómo va a llegar el crédito minorista a la gente sino que es un enfoque sistémico. Busca, como desde hace dos siglos, cómo tener un sistema que no sea rehén del riesgo de quiebra y el rescate de los bancos. Que haya habido en España una devaluación salarial viene en parte por la ayuda a los bancos.
–Propone para dirigir ese banco de depósitos unos gestores de designación parlamentaria. Una de las exigencias de la CE es precisamente excluir a los políticos de la banca.
–La propuesta de gobierno de ese banco y de su sistema de control es un esbozo en función de principios como que la gestión tiene que ser profesional y técnica, y eso tiene que estar blindado. En algo tan sensible como confiar nuestro dinero, no podemos caer en el error de entregarlo cien por cien a tecnócratas que van a interpretar la economía según su propia visión. La economía necesita abrirse más al debate democrático. Estamos ya vacunados de las consecuencias de la baja calidad de nuestro sistema político y parlamentario, y de la intromisión de los aparatos de los partidos en el sistema financiero.
–¿Cómo ve el auge de propuestas populistas para salir de la crisis?
–Una crisis de estas proporciones muestra los fallos clamorosos del sistema. En la parte financiera, no se ha hecho nada para evitar que se repita y, además, se han originado unas consecuencias sociales dramáticas. Las recetas clásicas no sirven o solo muy lentamente y eso son generaciones enteras. Es necesaria más creatividad y ya hay una efervescencia estupenda del pensamiento económico. Los partidos clásicos no toman ese relevo, así que han surgido en Europa partidos con propuestas más heterodoxas, con más o menos sentido común cuando e habla de gasto público, pensiones, oportunidades, pero es que enfrente están quienes critican pero no ofrecen alternativas. Hay demasiada pereza. Todos contra la austeridad. Muy bien, pero sí ¿a qué? Hay que hacer un trabajo más transversal, un consenso fuerte de Estado, partidos y sociedad. Hay un ánimo de hacer pagar a los políticos lo que han hecho, pero luego hay que construir, debatir, incorporando las lecciones aprendidas en la crisis.

El socialista al que Podemos ‘robó’ la idea del Banco Ciudadano presenta libro en Málaga...

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No consiguió convencer a su propio partido de que incluyera su idea en su programa electoral, pero otra formación política sí que lo ha hecho: Podemos. Antonio Quero es funcionario de la UE, economista especialista en instrumentos financieros y precursor de una corriente crítica del PSOE llamada Factoría Democrática. Y está convencido de que “de todas las formas posibles de organizar la banca, la peor es la actual”. Esta frase, que no es suya sino del gobernador del Banco de Inglaterra, está reproducida en la portada de su libro, La reforma progresista del sistema financieroUn Banco Ciudadano de Depósitos y una tasa sobre el casino financiero (Editorial Catarata).
¿Cómo acabó Podemos ‘inspirándose’ en la idea de un socialista? Resulta que quien escribió el prólogo de su libro fue Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla que se encargó, junto a Vincenç Navarro de redactar el programa económico de Podemos. Cuando ambos presentaron públicamente este documento, Quero se encontró con la sorpresa de que hablaban de la posibilidad de crear un banco ciudadano de depósitos y de una tasa sobre las transacciones financieras.
Mañana podremos saber si a al precursor de Factoría Democrática le molestó que le copiaran su idea o no. Y, sobre todo, conoceremos en detalle cuál es su propuesta. También será interesante enterarnos de los entresijos de la tormenta financiera, que él vivió en primera línea de batalla cuando trabajaba codo con codo con Joaquín Almunia en Bruselas. Antonio Quero viene a Málaga, al Aula de Cultura de SUR, a presentar su libro. Será en el CAC a las ocho de la tarde y la entrada es libre. No será una presentación al uso: tendrá formato entrevista. De las preguntas me encargo yo, por cierto. Se aceptan sugerencias…

miércoles, 4 de marzo de 2015

La deflación de ideas...

infolibre Periodismo libre e independiente
 

Antonio Quero
La austeridad habría sufrido su primera derrota política allí donde más daño ha causado, en Grecia. No solo empezaría a fracasar en las urnas, sino que ya lo ha hecho en el terreno económico. Tras siete años de crisis, podemos comparar empíricamente los resultados de una política económica regida por la austeridad, como en el caso de la zona euro, al borde de la deflación y en riesgo de estagnación (bajo crecimiento y alto desempleo), con los de una expansión fiscal y monetaria, como en Estados Unidos, que ha recuperado tasas de crecimiento pre-crisis y donde el desempleo se acerca a mínimos históricos.

Hay que hacer pues lo contrario de la austeridad, pero ¿en qué consiste la austeridad? Para muchos la respuesta es evidente: la austeridad es la obsesión por reducir el déficit público por encima de cualquier otro objetivo. Sin embargo, en ese caso, ¿cómo se explica el gráfico 1 que muestra un paralelismo casi perfecto en los últimos siete años entre las cuentas públicas españolas, víctimas de la austeridad, y las estadounidenses, paradigma de expansión fiscal? 
No, la austeridad entendida como reducción del déficit público a toda costa es una visión demasiado simple que conduce a pensar que lo contrario de la austeridad es gastar y ofrece una excusa para no afrontar la complejidad de la situación. La cicuta de la zona euro es el esfuerzo simultáneo, voluntario o impuesto, de Estados, familias, empresas y bancos por reducir su endeudamiento a base de no gastar, no consumir, no invertir y no prestar. Se trata de un desafío intelectual, económico y político mucho mayor que la simple relajación de la presión sobre el déficit público.

Tienen razón técnicamente los que defienden que los países acreedores inviertan más, gracias a su margen presupuestario y a la emisión de eurobonos, pero políticamente es irrealista a corto y medio plazo. Cierto es que sin dinero, y sin ayuda de quienes lo tienen, es virtualmente imposible una salida neo-keynesiana de la crisis, por lo que solo quedaría la vía de la devaluación y de la purga de excesos, en sentido económico y moral. Salvo que se realice un esfuerzo de creatividad a la altura de las circunstancias.

Más allá de la reestructuración de la deuda, Syriza ha desarrollado propuestas económicas innovadoras para revertir el desapalancamiento simultáneo antes descrito, inspiradas en escuelas de pensamiento heterodoxas pero de reconocida valía intelectual. Intentaré resumir algunos ejemplos poniendo de relieve el planteamiento similar que debemos hacer en España aunque las soluciones sean distintas.

Con las tasas de desempleo que sufren España y Grecia, la necesidad de plantear programas de creación directa de empleo es un imperativo moral. Syriza ha diseñado un programa ambicioso de empleo; no es el caso, paradójicamente, de la izquierda española, que ha esbozado algunos planes contra la pobreza pero carece de propuestas concretas en cuanto a creación de empleo. Sirva de prueba un artículo reciente en infoLibre comparando las propuestas económicas del PSOE, Podemos e IU. El periodista las reagrupó en cinco secciones: deuda, reforma fiscal, banca pública, mercado laboral y vivienda. Nada sobre creación de empleo. ¿Un olvido del periodista? No, un vacío programático clamoroso.

Syriza apela a las ideas de Hyman Minsky, hoy rehabilitado como uno de los mayores teóricos de la inestabilidad financiera pero que también desarrolló propuestas menos conocidas sobre el papel del Estado como “empleador de última instancia”, que no consiste en contratar funcionarios en épocas recesivas sino en un papel activo del Estado de generación directa de empleo. Las propuestas de Minsky, desarrolladas en los años sesenta y setenta, venían a teorizar el programa de empleo que impulsó el New Deal de Roosevelt y a completar las ideas keynesianas de sostenimiento de la demanda agregada con gasto público en los periodos bajos del ciclo económico.

Con 1,2 millones de griegos en paro, Syriza aspira a crear 300.000 empleos directos siguiendo la propuesta de Rania Antonopoulos, la nueva secretaria de Estado de Empleo y Solidaridad Social (Responding to the unemployment challenge: a job guarantee proposal for Greece). En el mismo sentido, desde 2012 vengo defendiendo para España planes innovadores de creación de empleo, cuantificados en objetivos y financiación y contrastados con una capacidad administrativa de ejecución. Son propuestas que no pretenden ser perfectas pero que sí aspiran a provocar una tormenta de ideas al respecto que abra vías hoy inexploradas.

También ha entendido Syriza que el peso de la deuda hipotecaria sobre las familias merma su renta disponible y lastra el consumo. En España, PSOE y Podemos han avanzado propuestas que el FMI venía propugnando anteriormente relativas a la reestructuración de deuda de familias insolventes. Solo que aquí la medida es un paliativo social sin efecto macroeconómico, mientras que Syriza generaliza una subvención a todas las familias hipotecadas con ingresos modestos para asumir parte de su hipoteca. El mismo efecto macroeconómico sobre la demanda buscan las propuestas que vengo avanzando de rebaja temporal de las hipotecas al 20% de los ingresos de más de cinco millones de hogares hipotecados, según un dispositivo que no requiere financiación pública y no pone en riesgo a los bancos.

El talón de Aquiles de este tipo de propuestas suele ser cómo financiarlas. Syriza ha elaborado un catálogo de fuentes de financiación absolutamente pertinentes, aunque muchas de ellas requieren la colaboración del BCE, del BEI o del MEDE, lo cual queda en estos momentos bastante alejado de la realidad. Pero entre ellas hay una que depende solo del Gobierno griego y que resulta tremendamente inteligente en el contexto actual: la emisión de bonos perpetuos (sin fecha de vencimiento y, por lo tanto, no computan como deuda) de cupón cero (no pagan intereses hasta el final) respaldados por futuros ingresos fiscales y emitidos por el banco central griego.

El valor instrumental de esta propuesta es que no solo aporta financiación en condiciones óptimas al Estado sino que puede, llegado el caso de un desacuerdo con la UE que impediría al BCE seguir financiando activos griegos y abocaría a Grecia a salir del euro salvo que dispusiera de un medio de pago paralelo, servir de moneda paralela que permita las transacciones nacionales y preserve las reservas de euros para afrontar obligaciones internacionales.

Innovaciones monetarias y financieras de este tipo son indispensables para no depender del escaso y tutelado margen de maniobra del BCE o de los imprevisibles mercados. Un mismo efecto de recuperación de soberanía financiera tiene la propuesta de reforma bancaria de separación de las actividades de crédito y depósitos y creación de un Banco Ciudadano de Depósitos que desarrollo en La reforma progresista del sistema financiero (Catarata, 2014).

Es una vía para someter la creación y circulación de dinero al interés general, en vez de dejarlo en manos del interés particular de los bancos como hasta ahora, y permitir una fuente de financiación estable del Estado dentro de un marco riguroso. Incluso sin aplicar esta reforma en su totalidad, su planteamiento y debate puede facilitar el diseño de mecanismos de financiación que posibiliten los programas públicos necesarios en España para salir de la crisis.

La profundidad y complejidad de la crisis ha generado a escala internacional una efervescencia creativa por parte de economistas de indiscutible solidez académica que la política no está sabiendo traducir en programas de acción concretos. Syriza, obligada por las circunstancias, es hasta ahora el intento más avanzado en este sentido. Por desgracia, Grecia está en una posición débil de dependencia financiera del exterior y su futuro no está del todo en sus manos. No es el caso de España, que dispone de mayor autonomía y riqueza para ensayar, dentro del euro, soluciones alternativas al dictado del eje Berlín-Francfort-Bruselas.

Tiene razón Ignacio Urquizu cuando afirma que la socialdemocracia ha decepcionado porque no ha sido creativa ni audaz para combatir la crisis. Tanto como una conferencia de deuda, lo que Europa y la socialdemocracia necesitan es una conferencia de ideas, esperando que PSOE y Podemos realicen un esfuerzo similar o mayor al que ha hecho Syriza en la búsqueda de soluciones.
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Antonio Quero es autor de "La reforma progresista del sistema financiero" (Catarata, 2014)