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miércoles, 5 de junio de 2013

Pepe Cibrián Campoy: marica

¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.

Marica es un acto de amor, reconocimiento, imaginación,  entrega y reivindicación de un poeta, escritor, dramaturgo y artista argentino que ama España: Pepe Cibrián...a la pasión, ternura, creatividad, poesía, delicadeza,  vida y  obra de  un poeta, escritor, dramaturgo y artista: Federico García Lorca, un español que amaba Argentina.

 
¿Qué se dijeron, qué se pensaron, qué se murieron en las horas previas  a la ejecución, Federico y su asesino?
Enseñanza “Uno es hombre en la vida, no en la cama. Esa era la frase que me repetía mi padre”, recuerda el actor y director.

Pepe Cibrián Campoy, director y actor argentino de padres españoles, ha imaginado esos momentos y les ha dado vida en: Marica.

  Estrenada, reconocida y premiada  en Argentina, ha llegado a su lugar de origen: Fuente Vaqueros, Granada donde nació Federico hace 115 años. 
Teatro Federico Garcia Lorca en Fuente Vaqueros #201995El día 1 de Junio, a las 20:30 horas y en el Teatro Federico García Lorca,  Cibrián y  Lorca se vieron las caras, se sintieron, se amaron, se lloraron en un encuentro tan íntimo que dejó a los espectadores con sabor a luna, a olivos, a un cielo hundido y una lluvia oscura de luceros fríos. Federico Garcia Lorca 
Momento mágico, único e irrepetible que el público reconoció con lágrimas, aplausos y puesto en pie,  cuando un apagón calló a Federico... 
 
 Federico...   
Me hubiese gustado morir entre 
manos más amenas.  

Escuchando sevillanas 
o un verso de Rafael Alberti. 

Cantando por bulerias 
o extasiado ante el dolor 
de ver el color de Goya 
fusilándome a mi suerte. 
Me hubiese gustado cerrar los ojos que hay en mi mente 
con imágenes de amigos y con sonidos de fuentes, 

que los moros me tejieran y que
ya las tengo ausentes. 
Fe 
no podría dar yo más, 
pues estoy por dar mi muerte. 



Mas la daria otra vez para enterrar yo a mi madre 
y evitarle soportar 
el enterrar a su vientre. 


No pensé morir así, 
tan desprolijo y sin gente. 

Tan solitario en mi adiós 
estando en mentes presente. 

¡Que dolor le ha de causar a mis amigos 
el ignorar de que forma Federico, cayó inerte! 


¿Cómo murió? 
¿Pasó frio? 

¿Dañaron sus manos blancas 

o lo mataron dormido? 
 
¿Lo violaron o murió como un torero 
de esos, que él amó tanto 
clavado por banderillas 
con un estoque en su frente? 


¡Que risa causan preguntas 

que nadie ha de contestarse! 


Si te preguntan, tú calla. 

No digas que me has matado. 




Guarda el secreto en el alma 
y el sitio donde lo has hecho 
se pierda con su rocío. 


Ya sé que no has de llorarme, 
pero quién sabe, tal vez, 
un día tu has de cumplir tu deseo… y leerme, 
y podras decirte a ti, 

con un orgullo indecente: 

“¡hijo puta! 
a este tío lo maté 
y 
no me nombra en su muerte”. 


Y si por casualidad un día por aquí pasas. 

Yo no te pido... 
¡detente! 

simplemente mira allí donde estaré, enterrado indiferente,
 
y piensa que alguna vez 
tu correrás esa suerte. 



Asesino... 

Es tarde y ya tengo frío.
 


Federico...
Yo también. ¿sera esto frio
 
o la ilusión de perderte? 



Asesino...
 No te entiendo y son palabras
 
que me suenan maricuelas. 

Dicen mis generales, y dice Queipo de Llano, 
que eres marica, 
y yo acato lo dicho por generales 
y sobre todo, 
lo dicho por Queipo de Llano.
Palabras de un marica, 
que no sé si son palabras. 

En poco rato tendrá 
España 
un maricón menos. 


¿Quieres lo ojos tapados? 

Federico...
prefiero estar presente. 



Asesino...
Para que veas que soy 
un falangista decente, 

ante este pelotón, 
del cual soldado soy yo 
además de capitán, te doy a ti la ocasión 
de hablar 
antes que llegue tu muerte.
Buenos Aires, año 1933.-El poeta español Federico García Lorca en una audición en Radio Stentor. EFE/Archivo
Federico... 

¿Me la das? 

Asesino...

hazte con ella. 





Federico...
 
¿Serías tal vez capaz 
de guardar 
lo que yo diga en tu mente? 


Asesino... 
Pierdes tiempo. 

Va a aclarar, y a las dos tengo un almuerzo 
con gente que es muy decente. (pausa)
¡habla o te perforo de adentro! 
¡habla marica! marica… habla. 
¡Habla marica! 
Federico...


(Pausa. observa) 


Batallón de mariquillas de soldados que han venido 
a mariquillearme con cien maricas plomizos 

de pólvoras los maricas,
 y de maricas sus tiros. 


Maricas que han mancillado 
las falanges de Alejandro 
usándolas como simbolo 

sin saber que era un marica. 


Y matan como maricas 
al amor por pervertido, 

y ciegan los ojos niños 
y asi no veran maricas. 
Maricas que me marican 
por mariquear fantasías 
que tildan de mariconas 
por no encontrarles sentido. 


Pelotones mariquitas 
que destrozan... ¡maricones! 

el corazon de este hombre 

con dignidad de marica. 


¡Tiren al centro marica 
que dio a luz obras maricas 
y traten de que al hacerlo 

me olvide un mundo marica. 


Acribillen mis genitales 
que a maricas endulzaron 
y al hacerlo que me exploten 
como frutillas... maricas. 


Que mi sangre reproduzca 
en este suelo marica 
flores de colores nuevos 

que las veran mis maricas. 


Marica quien me ha aplaudido 

marica quien me ha leido 

marica quien ha luchado 
contra las hordas maricas 
que barbaremente rompen 

la belleza de un marica. 


Marica el Dante y su mundo 
y Calderon... 
un marica 
que escribio que “todo es sueño” 

y un sueño es acto marica.


Maricas los enfermeros 

por sanar lepras maricas. 
Galileo, el mas marica, 
por pretender ver redondo 
un mundo cuadrangulado 
por cuadrangulos maricas. 
Marica el medico a palos 

y marica su escribano, 

¡marica penicilina 
que solo curas maricas! 


marica don Juan Tenorio 
por amar 
él lo prohibido. 

Y Beethoven ¡gran marica! 
que junto a Manuel de Falla 
se atrevieran a dar sones 
que por serlo son maricas. 
Marica el crucuficado 

por redimir mariquitas. 

Marica, madre, ¡marica! 

por haberme tu parido. 


Marica tambien mi padre 

por tener semen marica 

y maricas mis ancestros 

por engendrarnos maricas.
Y asi... sumando ... maricas... 

veremos que en cada tumba 
de humanidades maricas 
solo yacen esqueletos. 

Esqueletos de maricas. 



Se escucha un tiro 
¡


Apagón!

Esta obra habla de la "muerte" de todo aquel que a través de un pensamiento diferente mereció y merece ser castigado. Ser relegado. Ser asesinado en vida.

RAE
marica
Del dim. de María, n. p. de mujer.
1. adj. despect. malson. afeminado (‖ que se parece a las mujeres). U. m. c. s. m.
2. adj. despect. malson. Dicho de un hombre: Apocado, falto de coraje, pusilánime o medroso. U. m. c. s. m.
3. adj. despect. malson. Dicho de un hombre: homosexual. U. m. c. s. m. U. t. c. insulto.
4. f. urraca (‖ ave similar al cuervo).
Marica es un término despectivo que más allá de definir una condición sexual, humilla al hombre. Eso pretenden los asesinos. Pero al hombre no lo humilla una palabra. Al HOMBRE que enfrenta la vejación con dignidad, el insulto lo exalta, lo enaltece. Marica es un homenaje a uno de los más grandes dramaturgos de la lengua española. Marica es un homenaje al hombre y sus convicciones. Marica es un homenaje al HOMBRE... 
 Marica es una defensa para todo aquel que sea diferente.
Marica implica no solo la condición de Federico García Lorca por lo cual fue asesinado sino del alma la creatividad, el arte la grandeza de todos aquellos que a través de sus obras y aun a costa de su propia vida modificaron la historia del hombre.

A sala llena, Pepe Cibrian Campoy presentó su expresiva obra ‘Marica’
Marica no sólo es un unipersonal, es un gran espectáculo pleno de actores historias, de vivencias, que lo intepreta un solo actor????? acaso no es un solo actor ser o no ser o que la vida es sueño...
Marica es un fusil escondido que es revelado de su denuncia.
Marica es un bala perdida, es un agujero premeditado de donde no solo brota sangre, sino idea, pensamientos.



Que mas peligroso para el poder necio que aquellos que piensan.
Marica soy yo, marica sos vos, marica somos todos aquellos que apostamos al amor, a la convivencia y al sentido único de la creación de dios.

Pepe Cibrián

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